La zona de silencio existente en el área del Golfo por varios años, dejó de constituir una vulnerabilidad para Pinar del Río con la puesta en marcha del Radar de la Bajada.
Privilegiado por su posición geográfica, el equipo de monitoreo es el primero en detectar frentes fríos, intensas lluvias y eventos meteorológicos de peligro para el territorio.
Nuestro radar tiene un alcance de 450 kilómetros, prácticamente abarcamos desde la Florida, Yucatán y la mayor parte del Mar Caribe.
Lázaro Martín Ledesma, uno de las cinco personas con el rol de observador-revisor en esa instalación, quienes trabajan en turnos de 24 horas.
Inactivo desde hace 4 años, ahora totalmente automatizado, el radar contribuye al fortalecimiento del sistema de alerta temprana.
Martín Ledesma explicó que realizan observaciones cada 15 minutos, cuatro boletines cada seis horas, y tantos avisos de tormenta como sean necesarios.
A consideración del especialista principal, Perniel Valdés Machín, la moderna tecnología permite que la información sea más veraz y oportuna.
Además cuenta con el criterio científico requerido para la elaboración y conformación del pronóstico.
Mediante la conexión de datos se trasmite la información recepcionada desde la torre del radar para la conformación de los boletines que serán enviados al Centro Meteorológico Provincial.
El radar es una herramienta para desarrollar los servicios y los pronósticos a corto y mediano plazo.
Esto se corrobora, en las prestaciones a los diferentes centros productivos del territorio y en actividades de importancia económica para el país
Gerald Miguel Malagón Menéndez, director del ese organismo.
Terminada la inversión general, que incluye cambio de mobiliario, carpintería e inmobiliario, el radar de La Bajada asumirá otros desafíos como centro de capacitación. La modernización de los ocho radares de la Isla es una prioridad.
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