Las celebraciones de Halloween se han arraigado en el mundo anglosajón, sobre todo en el contexto norteamericano. Allí, la industria cinematográfica genera y reproduce patrones de conducta.
En Cuba, Halloween ha intentado resurgir en el siglo XXI, fundamentalmente a través de las fiestas de disfraces. Cada día son más los que se suman a este fenómeno mundial que encabezan los jóvenes consumidores de series de TV y los niños con un gran sentido de la imaginación.
Pinar del Río no queda por detrás. Por ello en la “Noche de Brujas” miles de espectadores se sumaron a la gran fiesta de Halloween que en esta ocasión fue liderada por la Asociación de Artesanos y Artistas de Cuba (ACAA) en la provincia.