Garantizar con eficiencia los planes de producción alimentos constituye una de las premisas del campesinado pinareño amen del déficit de combustible y otros recursos materiales indispensables en los cultivos.
Los esfuerzos se corresponden con las necesidades existentes, a fin de garantizar el alimento que demanda el pueblo al aportar este sector cerca del 80 por ciento de cuanto consumen los cubanos.
Para ejecutar los propósitos se buscan alternativas. Entre estas se asumen las labores con tracción animal y se hace un empleo racional de los recursos materiales de los cuales disponen.
Así mismo, se intercambia hombre a hombre para actualizar los planes de siembra, la contratación y lograr un escalonamiento en las producciones de alimentos, en particular, de los cultivos de ciclos cortos.
Además, se hace un balance equitativo de las semillas y aprovechan los volúmenes de agua existente, se acopia todo cuanto sea óptimo para el consumo y se topan precios para que el producto llegue a cada familia en correspondencia con sus ingresos.
Leer también: Tierras de Pinar del Río, con potencial para producir alimentos
