Desde mayo hasta septiembre, en las costas de la Península de Guanahacabibes, Pinar del Río, visitan cuatro de las siete especies de tortugas marinas existentes en el planeta.
Esta especie, en peligro de extinción, arriba a la zona con el objetivo de desovar en las dunas de arena.
Durante esa época, cientos de ecoturistas, científicos y campamentos de estudiantes (voluntarios) con proyectos ambientalistas vigilan y monitorean la anidación y posterior nacimiento de las crías, 45 días después de su llegada.
Especialmente protegen a las tortugas verde, el carey y la caguama. Los guías explican el suceso a los visitantes en un recorrido nocturno por nueve playas, entre ellas La Barca.
En 1987 la Península fue declarada por la Unesco como Reserva de la Biosfera. Así mismo, en diciembre de 2001 se creó el Parque Nacional. Desde entonces, un férreo plan de manejo sostenible protege los recursos y valores paisajísticos, de flora y fauna, que encierra.
Guanahacabibes es un paisaje lleno de tesoros dignos de admirar.
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