A diferencia de lo que había estado sucediendo desde su apertura, a inicios del 2010, los números comienzan a hablar a favor de esta experiencia, en la que el trabajo hace meses que no se detiene por falta de materia prima.
En la primera mitad del año, ello posibilitó que de un plan de 79 500 pesos, el monto real de los ingresos llegara a 116 300, casi 37 000 más de lo previsto. El resultado contrasta notablemente con lo ocurrido en el 2011, cuando, como consecuencia de las repetidas interrupciones, se dejaron de recaudar 45 100 pesos, de ellos una buena parte (cerca del 50%) en divisa.
Maipú Fuentes, la económica, cuenta que el proyecto se halla ubicado en el mismo sitio donde hasta el 2009 existió una vieja carpintería, perteneciente a la Empresa de Industrias Locales, y está dotado con un moderno equipamiento, que le permite asumir producciones de una elevada factura con destino a los mercados industriales del municipio y la venta a organismos.
"Entre ellas se incluyen juegos de muebles, butacas playeras, taburetes, multimuebles, cómodas de cuarto, camas, mesas torneadas...", explica Maipú.
"En total, cerca de una docena de surtidos con los más variados usos, desde parles para cargar mercancías, hasta bates de béisbol".
Sin embargo, la falta de previsión para determinar las vías para el suministro de materias primas, hizo que durante alrededor de dos años, la producción se viera seriamente limitada debido a la escasez de madera.
"Como resultado de ello, los planes no se podían cumplir. En el 2010, por ejemplo, dejamos de ingresar más de 21 000 CUC, y en el 2011, fueron 24 700", recuerda la económica.
En medio de un panorama totalmente distinto, Isbel Landeiro, administrador del complejo artesanal, asegura que por fin el proyecto de desarrollo local puede mostrar en la práctica el valor de este tipo de iniciativas.
"No solo por el hecho de crear empleos y generar producciones muy demandadas en el territorio, sino por el aporte financiero que realiza al Consejo de la Administración Municipal (CAM) –al cual se destina el 40% de las utilidades--, a fin de ayudar a fomentar experiencias similares", comenta Isbel.
En lo que va de año, serían cerca de 4 000 CUC provenientes del proyecto, puestos a disposición del CAM.
"Hasta ahora, no ha vuelto a faltar la madera. Todos los meses, a través de la Empresa de Industrias Locales, recibimos 10 metros cúbicos, con los cuales estamos en condiciones de lograr las producciones previstas", añade.
"Gracias a esto, hoy nuestra población puede adquirir un importante grupo de artículos que anteriormente no existían en el mercado, o tenían precios demasiado altos, como las camas, las butacas, las mesas. La prueba está en que todo lo que hacemos, se vende de inmediato".
A ello se suman los juegos de muebles, taburetes y parles, que son elaborados a partir de la solicitud de entidades estatales y se comercializan en divisa, con el propósito de obtener ingresos en ambas monedas y poder costear la materias primas que aseguren los próximos ciclos productivos.
La consolidación del proyecto, ha permitido además la implementación de un nuevo sistema de pago, de acuerdo a los resultados económicos que se obtengan, mediante el cual, el salario mensual de sus 14 trabajadores ha promediado durante el 2012 a 748 pesos.
"Antes, sin importar lo que hiciéramos, nunca llegábamos a 300 pesos al cierre del mes, pero ahora, hay ocasiones en las que hemos cobrado más de 1000", asegura Luís Alberto Peñalver, uno de los carpinteros.
De esa manera, demuestra su eficacia un nuevo modelo de gestión económica que, deberá seguirse potenciando, en busca de que los municipios puedan intervenir de forma cada vez más activa en su desarrollo.