La edificación construida entre los años 1857 y 1859 para la cárcel provincial, data de la etapa colonial cubana.
Al triunfar la Revolución en 1959 pasó a ser la Escuela de Arte municipal y en 1961 laboró en la confección de puros para el consumo nacional, por la calidad de la marca Vegueros y la prominencia de visitantes naturales y extranjeros inicia en 1996 como factoría de exportación.
En la actualidad con 115 trabajadores de ellos el 60 por ciento mujeres, el centro produce entre 115 000 y 120 000 unidades mensuales y ostentaba hasta el 2010 la condición de Vanguardia a nivel de país, señaló Eddy Valle, jefe del Departamento de Terminado en la institución.
El inmueble elabora las vitolas (cada uno de los modelos de cigarro puro según su longitud, grosor y configuración) de Trinidad, Cohíba, Romeo y Julieta, Portagas, Hoyo de Monterrey y Alejandro Robaina mediante procedimientos artesanales con varios siglos de tradición, comentó Rafael Cao, lector de tabaquería.
Las hojas verdes provenientes de las vegas de Consolación del Sur, San Luis y San Juan y Martínez constituyen la materia prima por excelencia para la fabricación de este producto.
El establecimiento con décadas de tradición, vende cada año el fruto de la labor a la empresa Habanos S.A la cual comercializa en el extranjero, aunque la tienda Estanco 1 y la Casa del Habano exponen el surtido de los principales sellos fabricados en la "Francisco Donatién".
Según datos de estos comercios entre los anillos más pedidos por foráneos principalmente alemanes están el robusta y el siglo de Cohíba, el Romeo y Julieta por su precio favorable y el Hoyo Monterrey debido a la suavidad de su textura.