Make Rubio happy, así dijo el emperador Trump en complacencia total a los desmanes del senador floridano cuando se trata de Cuba.
Todavía no está claro, si este gesto es un pago anticipado con miras a la reelección. O, si por el contrario, hay más de un conejo en el sombrero de Donald.
Lo que no es un secreto es la enemistad de años anteriores, cuando el actual presidente de los Estados Unidos llamó a Marco Rubio “Litter Marco” y éste a su vez lo calificó como, “el candidato más grosero en toda la historia de la Unión”, el mismo que quiere “hacer a Rubio feliz”.
Pero los tiempos pasan y los lobos suelen lamerse mutuamente las heridas. De modo que una forma ideal de hacer a Marco Rubio feliz- Make Rubio happy- es intentar ahogar la economía cubana y sumir en hambruna y necesidades a un pueblo, que no quiere saber de recetas fabricadas por mafiosos y anexionistas.
Rubio tener perreta
Casi tres años después de la perreta de Rubio al perder con su actual compinche la carrera por la presidencia, ahora tiene entre sus prioridades lamer las suelas de su jefe, asfixiar a Cuba y martirizar a Venezuela. Después de todo, “Make Rubio Happy” es más que un slogan.
No en balde, hay quienes se preguntan ¿para qué votar por un pelmazo de semejantes quilates en un país donde ir a las urnas no es sinónimo de hacer democracia ?
Tiempo atrás Marquito, publicó su fotografía rodeado de niños latinos. Algo así como, “orgulloso de sus orígenes, gentil y humanitario con todos”.
La que aún no ha publicado es la de los niños migrantes prisioneros de su gobierno en centros de detención, separados de sus seres queridos, en la más profunda indigencia.
Esa, seguramente no las veremos, después de todo, lo que importa es hacer a Rubio feliz.
Make Rubio Happy
Donald está decidido a que Rubio sea feliz, y de paso le sirva a la Florida en bandeja de plata.
El rubito, de segundón, está disfrutando de sus mejores y más destructivos momentos; mientras tanto la humanidad se pregunta hasta cuándo un país, que se autotitula “Campeón de la Democracia y la Pluralidad”, puede otorgar licencia a un par de tontos para bloquear, atacar, robar y matar en nombre del ego más desenfrenado.
Make Rubio happy, así dijo el emperador y no hay más que hablar: let him be happy.
