Las tensiones entre jefes militares estadounidenses y el presidente Donald Trump están hoy en auge tras la decisión del mandatario de intervenir en los casos de tres oficiales acusados de crímenes de guerra, reportó CNN.
De acuerdo con la cadena de televisión, un militar de larga data le manifestó que hay un problema moral en lo sucedido, y algunos funcionarios del Pentágono expresaron en privado que están preocupados por el comportamiento del jefe de la Casa Blanca.
La consternación en el Departamento de Defensa se ha ido acumulando debido a la toma de decisiones esporádicas, impulsivas y contradictorias de Trump en una variedad de temas, indicó el medio.
Pero ahora hay preocupaciones nuevas y significativas, ya que varios oficiales actuales y retirados dicen que la intervención de Trump en casos de crímenes de guerra de alto perfil no puede ser ignorada, añadió.
Este mes, el jefe de Estado generó gran controversia cuando decidió perdonar a Clint Lorance, un miembro del Ejército que desde 2013 cumplía una condena de 20 años de cárcel por ordenar a sus hombres que dispararan contra tres afganos.
Igualmente concedió ese beneficio a Mathew Golsteyn, acusado de asesinar y quemar el cuerpo de otro ciudadano de Afganistán y cuyo juicio debía empezar en las próximas semanas.
Además, el mandatario restauró el rango de Edward Gallagher, un integrante de las fuerzas de operaciones especiales Navy SEALs que fue acusado de cargos como disparar contra civiles, asesinar a un combatiente cautivo del Estado Islámico de 15 años y amenazar con matar quienes lo denunciaron.
