Un elevado a los jardines de Yurisbel Gracial, sirvió para que la selección cubana de béisbol dejara tendidos en el terreno de juego a su similar de Australia 3-2 en lo que se convirtió en la batalla más tensa y disputada de todas las acontecidas en el torneo Premier 12.
Como sucedió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y en los clásicos mundiales de los años 2009 y 2017, los antillanos se llevaron la victoria después de una larga agonía de más de tres horas, llena de momentos frustrantes y de zozobras, donde más de uno de nosotros invocamos a nuestras deidades e imploramos por el despertar de los maderos cubanos.
Desde el mismo primer episodio, cuando el abridor Vladimir Baños se fue a las duchas después de trece lanzamientos.
Hasta el quinto capítulo del Premier hubo que esperar para que la tanda cubana lograra su primer imparable de la jornada. Después de cinco ponches y doce hombres retirados en línea por el derecho Josua Goyer, apareció el primero salido de las muñecas de Alfredo Despaigne y las dos primeras anotaciones caribeñas.
Freddy Asiel Álvarez en función de apagafuegos-después de lograr el segundo out de la entrada-no pudo evitar una línea de hit a los jardines de Logan Wade, válida para empatar las acciones y elevar las tensiones en las bancas.
Otra vez Moinelo, sin dudas el hombre más valioso del partido, se limpió el polvo de su actuación previa. Dió otro cero histórico en el episodio extra con los dos corredores reglamentarios en bases, ponchando a los dos mejores bateadores de la tanda contraria.
Quiso el destino que Yurisbel Gracial, el jugador más valioso de la post-temporada en la Liga Japonesa, quien no ha podido anotarse un imparable en ocho turnos al bate en este torneo.
Este viernes, a las 5.00 am (hora de Cuba), será el último partido de la fase de grupos del Premier contra el favorito Corea del Sur.
