Hace dos años el campesino Yosbel Fernández Martínez, del municipio de Viñales, comenzó un proyecto para el rescate de especies endémicas de Pinar del Río, como es el caso de la Bonita de la Sierra, un ejemplar curioso que muere al terminar su floración.
En la finca La Cueva, enclavada en la zona conocida como Palmarito, el productor de 39 años de edad exhibe dos de esos árboles, aún de pequeño tamaño teniendo en cuenta que la adultez la alcanzan de 15 a 20 años.
Traje dos de la Sierra del Cuajaní, para que al menos una se lograra, aseveró en declaraciones a la ACN; y ambas sobrevivieron.
Sobre los cuidados a esas plantas, aseguró que trata de mantenerlas limpias, aunque nunca las ha regado porque son silvestres.
La Spathelia brittonii P. Wils, o como comúnmente se le conoce, Protocán o Bonita de la Sierra, se asemeja a un helecho arborescente, por su tronco recto, con un penacho de hojas en su extremo y ramos de flores rosadas, entre otras características que permiten identificarla con exactitud, según expertos.
De acuerdo con el Libro rojo de la flora vascular de la provincia Pinar del Río, escrito por Armando J. Urquiola Cruz, Lisbet González-Oliva y Roberto Novo Carbó, la Bonita de la Sierra se observa en complejos de vegetación de mogotes, sobre sustrato de rendzina y calizas en las crestas de mogotes.
Alcanza hasta 10 metros de alto, posee hojas compuestas de 40 a 70 centímetros de largo, y su presencia en áreas protegidas del territorio radica en el Parque Nacional Viñales y el Área Protegida de Recursos Manejados Mil Cumbres.
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