El Gobierno de Trump adicionó a su unilateral lista de entidades sancionadas a seis buques que transportan petróleo de Venezuela a Cuba, dando un paso más en la agresividad contra ambas naciones.
Las embarcaciones castigadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro son Ícaro, de bandera panameña, y Luisa Cáceres de Arismendi, Manuela Sáenz, Paramaconi, Terepaima y Yare, de bandera venezolana.
Según un comunicado de la entidad federal norteamericana, Caracas y La Habana han eludido sanciones anteriores impuestas por Washington al cambiarles los nombres a los barcos.
Esta medida, se produjo una semana después de la sanción a la compañía cubana Corporación Panamericana S.A. por sus vínculos con Venezuela.
El Departamento afirma
Dicho departamento afirmó entonces en un comunicado que impuso el castigo a esa empresa pues: “es propiedad o está bajo el control de Cubametales”.
Mike Pompeo, acusó en una conferencia de prensa a Cuba de jugar un papel directo en la prevención del retorno de la democracia a Venezuela. Allí, Washington desconoce al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.
Como parte de una permanente injerencia, Estados Unidos promueve diversas acciones. Incluidos aquí castigos económicos a empresas y personas, para sacar del poder a Maduro.
Desde enero pasado, la administración del gobernante norteamericano, Donald Trump, reconoce a Juan Guaidó y quien se autoproclamó mandatario en funciones.
También, el Gobierno norteamericano respaldó a finales de abril último un intento de golpe de Estado contra Maduro. Impone una guerra económica que sufre el pueblo venezolano.
Mientras, el tema del apoyo de Cuba a Venezuela ha sido empleado por Washington para justificar arremetidas contra la Isla. Esta sostiene que su solidaridad con la nación sudamericana no es negociable.
Hace más de 50 años y pese al rechazo de casi el mundo entero, Estados Unidos impone un bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba, que ha sido recrudecido por la administración de Trump.
